MICLINICATOP PRESENTA EL ARTÍCULO SOBRE LA "FISIOTERAPIA Y RECUPERACION FUNCIONAL DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTEROEXTERNO" POR CARLOS HEREDIA

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Miclinicatop presenta un nuevo artículo dentro de "El Blog de Miclinicatop", sobre la lesión y las fases de recuperación del Ligamento Cruzado Anterior de la Rodilla.

Carlos Heredia, Fisioterapeuta especializado en Deporte, profesional con gran experiencia clínica y deportiva, experto en Fisioterapia conservadora e invasiva, Master en Ostepatía y Master en prevención y recuperación funcional de lesiones.

Fue Fisioterapeuta del 1º equipo del Real Madrid hasta el año 2015 y actualmente Fisioterapeuta de confianza de numerosos deportistas de élite de nuestro País y comparte con los seguidores de Miclinicatop su experiencia sobre la lesión del Ligamento Cruzado Anterior LCAE, lesión muy frecuente en la práctica del deporte tanto profesional como Amateur. 

El ligamento cruzado anterior (LCA) es una de las lesiones más frecuentes y más importantes en el mundo del futbol. La articulación de la rodilla es una de las más damnificadas y de las más importantes en los deportes de balón.

Dentro de ella, este ligamento se puede considerar el más importante desde el punto de vista de la estabilidad. Se compone de 3 fascículos (antero interno el más vulnerable, intermedio y posteroexterno, importantes en las roturas parciales) dispuestos de manera enrollada uno sobre otros desde el fémur a la tibia. Su orientación nos marca la importancia que tiene en todas las acciones de pivotaje del miembro inferior.

Entre los factores de lesión, se puede distinguir los factores intrínsecos (genético, sexo femenino, escotadura femoral, laxitud ligamentosa…) y los extrínsecos (IMC, mecanismos de aterrizaje, superficie de juego…). Con el paso de los años, la fisioterapia y la medicina deportiva han intentado controlar y tratar los factores extrínsecos en la medida de lo posible.

Los mecanismos de lesión que podemos encontrar son por contacto o sin contacto (70/80%). Dentro de las lesiones por contacto, suele ser por un golpe en la parte externa del miembro inferior que produce un valgo de rodilla en unos 20º de flexión y una rotación interna. En las lesiones sin contacto, se diferencian el aterrizaje tras un salto donde la rodilla se va hacia dentro o hace una hiperextensión, y lesiones donde se fija el pie en el suelo (normalmente por los tacos en el césped), donde la rodilla sobrepasa el movimiento de valgo disponible.

Tras ese mecanismo de lesión, se llevan a cabo las pruebas ortopédicas posibles que nos informaran de la inestabilidad sufrida y/o lesiones asociadas. Dentro estas pruebas destacan la prueba de lachman, el test del cajón anterior y el test de llelis. Todas ellas nos aproximarán a una lesión del LCA, la cual se confirmará con una resonancia magnética, donde se podrá observar el ligamento “tumbado” o por el contrario no se vería ninguna de las fibras del ligamento.

Si se dispone de una ecografía, se podrá valorar la presencia de líquido en la articulación (sospechoso de lesión de LCA), así como visualizar estructuras adyacentes como los meniscos.

Todo ello nos conduce a dos escenarios (rotura completa o rotura parcial). Ante la rotura completa el camino más adecuado es la cirugía (si la edad y la actividad deportiva lo requieren). Con una rotura parcial la elección terapéutica será recibir tratamiento conservador basado en mucho trabajo de fisioterapia junto con un trabajo de reacondicionamiento muscular de rodilla, así como de articulaciones adyacentes (cadera y pie).

Dentro de las opciones que nos da la cirugía, la más importante es la elección del injerto por parte del cirujano. Existen varias posibilidades, pero las 3 más adoptadas son 3 tipos de plastia (tendón rotuliano, plastia con isquiotibiales y aloinjerto de cadáver).

Una vez realizada la cirugía, se nos plantea un camino largo de trabajo con diferentes fases en las que el trabajo multidisciplinar será esencial. Se pueden dividir en 4 fases:

  • FASE PREQUIRÚRGICA

Tratamiento de fisioterapia con el objetivo de disminuir inflamación, mantener una movilidad adecuada y evitar la atrofia muscular.

  • FASE POSTOPERATORIA MEDICOFISIOTERAPEUTICA.

Tratamiento de fisioterapia que incluye drenaje venoso, electroterapia antiinflamatoria, terapia manual, propiocepción articular y acondicionamiento muscular del miembro inferior. Se comenzarán trabajos de asimilación de carga parcial y recuperación en piscina, así como el aprendizaje del patrón de extensión.

  • FASE DE RECUPERACIÓN FUNCIONAL EN SALA.

En esta fase el objetivo primordial es la fuerza muscular junto con el trabajo de acondicionamiento cardiorrespiratorio (aeróbico) con bicicleta, remo, elíptica, alter G.…Importante el inicio de trabajo en arena, así como la reeducación de los patrones neuromusculares alterados.

  • FASE VUELTA A LA ACTIVIDAD DEPORTIVA (REENTRENAMIENTO).

El jugador vuelve al trabajo en campo donde realiza sesiones enfocadas en su juego según su posición. Los pilares son la fuerza muscular con transferencia, la asimilación de tareas (dinámicas, integradoras con diferentes planos) y la readaptación al esfuerzo.

Después de todos los pasos se plantea la pregunta final… ¿cuándo puedo volver a jugar? Para ello habrá que superar los tests return to play (ankle test, triple salto, Y test, valoración isocinética de la fuerza…).

Así mismo, el cirujano podrá realizar la prueba de cajón anterior con el aparato KT-1000 para valorar numéricamente el desplazamiento real de la tibia.

Si cumple todos los requisitos funcionales y médicos se le aconseja entrenar con el grupo durante 2/3 semanas antes de volver a “debutar”. Respecto a los meses de vuelta, siempre ha habido un pensamiento generalizado que todo LCA vuelve a los terrenos de juego en 6 meses lo último expuesto por los expertos se prolonga hasta los 9 meses en los casos más ideales, tanto para evitar recaídas como sufrir lesiones asociadas.

Pero…todo no acaba con el jugador de vuelta en el campo. Es esencial seguir con un programa de trabajo preventivo que incluya trabajo de fuerza del miembro inferior, flexibilidad y movilidad, trabajo de toda la musculatura del CORE y reeducación neuromuscular propioceptiva.

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FASES DE RECUPERACIÓN DEL LIGAMENTO LATERAL INTERNO

 

 FASES DE RECUPERACIÓN DEL LIGAMENTO LATERAL INTERNO

 

  Fases de recuperación de las lesiones del LLI

 

    El programa de recuperación se divide en tres fases:

 

·         FASE DE RESPUESTA INFLAMATORIA.

 

·         FASE DE REPARACIÓN FIBROBLÁSTICA.

 

·         FASE DE MADURACIÓN-REMODELACIÓN.

 

FASE DE RESPUESTA INFLAMATORIA

 

El Organismo responde inicialmente a través de la inflamación.

 

La lesión produce una disrupción de las células del tejido afectado e inmediatamente  produce una alteración del METABOLISMO CELULAR, así como una LIBERACIÓN DE SUSTANCIAS Y MATERIALES, que produce una activación del Proceso de inflamación.

 

Los mediadores Químicos que intervienen son:

 

·         La Histamina.

 

·         La Bradiquinina.

 

La activación de los mediadores producen el paso del Plasma Sanguíneo y de Proteínas alrededor del tejido lesionado produciendo lo que se denomina al EDEMA.

 

A nivel vascular se produce:

 

·         Un espasmo vascular y capilar a nivel de la lesión, que dura unos 10-15 minutos.

 

·         Posteriormente se produce una Hiperemia activa y regualada, que dura entre 24-36 horas y produce un tapón fibroso debido a la acción plaquetaria, así como la conversión de Fibrinógino en Fibrina, producido por la acción de la Tromboplástica.

 

·         El tapón fibroso obstruye el suministro de sangre a la zona de la lesión, durando esta fase unas 48 horas (Prentice,2011)

 

 

 

 

                                                                                     Fuente: EL Blog de Paco Gila

 

 

 

 

 

 

 

FASE DE RECUPERACIÓN FIBROBLÁSTICA

 

Una vez pasada la Respuesta Inflamatoria llega el momento de  la Reparación del tejido lesionado, donde el tejido original es reemplazado por tejido de cicatrización (Quillen y col., 1996).  

 

En los tejidos lesionados hay una carrera entre la REPARACIÓN y la REGENERACIÓN.

 

Este Proceso es ganado por la REPARACIÓN, pero con las diferentes técnicas y tratamientos adecuados se aumentará el proceso de Regeneración, teniendo en cuenta que en el nuevo tejido estará presentes TEJIDO ORIGINAL y CICATRIZAL.

 

 

 

FASE DE MADURACIÓN-REMODELACIÓN

 

 Cuando la cicatriz del tejido afectado termina la fase Proliferativa, el nuevo tejido formado es un tejido muy rico en Colágeno por la cicatriz, produciéndose también una reorganización de las fibras de colágeno sobre la cicatriz orientándose según las líneas de tracción y fuerzas a las que el tejido es sometido, concluyendo en una cicatriz más funcional (Prentice,2011)

 

Esa cicatriz formada es más fuerte que el tejido original (Quillen y col. 1996)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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